Después de la actividad encomendada por Salvador Lemis, me dí a la tarea de pensar en qué y cómo realizar favores que de alguna manera fueran tan significativos que pudieran propiciar una cadena de favores, lo más larga posible (lo que francamente me pareció dificil). Al publicar mis intenciones en el mágico Face (ver entrada correspondiente 13/oct/10), alguién sugirió que en realidad habia que pensar en el "quién" más que en el "cómo y el qué". Sin embargo, después de reflexionar sobre los comentarios recibidos y opciones plausibles, decidí no pensar en ninguna de las tres cosasy dedicarme a hacer favores a quien lo necesitara simplemente por el gusto de hacerlo.
Eslabón 1.1
En primera instancia, y con más atención debido a la sensibilidad ocasionada por el encargo de Lemis, sucedió lo siguiente:
Desde hace año y medio apoyo a un chico con diagnóstico de TDAH en sus procesos de percepción, atención y memoria. Su madre y familia pertenecen a cierta religión que los motiva a realizar labor comunitaria a favor del prójimo, por lo que constantemente realizan diversos proyectos y en Septiembre iniciaron uno nuevo: apoyar educativamente, mediante clases de regularización, a niños de una comunidad llamada Chunhuas, la cual se encuentra en las afueras de la Cuidad de Valladolid. Motivada por la petición de mi profesor, indagué al respecto y me comprometí a acudir una vez a la semana durante tres horas para apoyar en su proceso de aprendizaje a estos niños. En ese momento, no me pareció prudente comentarle algo sobre la cadena de favores a Angie, la madre del alumno al que apoyo. Esa misma semana inicié mi labor en Chunhuas, lo cual francamente superó mis expectativas.... Es decir, estaba consciente de que al ayudar a los demás sentiría una gran satisfacción como ser humano pero no imaginé tres cosas: ni las necesidades de la comunidad, ni las alegrias y felicidad que a ellos les provocaría el recibir mi apoyo ni la magnitud de la satisfacción propia. Desde esa primera semana, la cantidad de "alumnos" se duplicó, las madres acudian a pedirme apoyo para sus hijos quienes, a pesar de estar en 4to. o 6xto. grado, no habian accedido a la lectoescritura, a pedirme consejos sobre sus hijos, su pareja, su familia, etc, etc, etc. Angie y dos personas más que la acompañan en este proyecto y quienes son amas de casa sin "titulos profesionales", estaban muy contentas por el éxito de su proyecto y la felicidad de la comunidad por lo que gestionaron a través de su templo y del apoyo de personas cercanas, la colocación de un techo de láminas de cartón y la construcción de una mesa y bancas largas de madera puesto que trabajabamos en la casa de una "hermana" con una mesa de plástico, 3 sillas, muchas piedras para sentarnos y sin techo para protegernos del sol o la lluvia. Lo anterior, se consiguió rapidamente, debido en parte al éxito y el impacto que se tuvo en la comunidad. Los materiales fueron donaciones de al menos una decena de personas que ofreció los materiales y el tiempo que podian aportar con la finalidad de que continuaramos en esta labor. Actualmente, llevo casi dos meses participando en el proyecto de Angie, es un compromiso que tengo hasta que termine el curso escolar y pueda, laboralmente, acercarme a la Ciudad de Mérida.
Francamente este "compromiso" me ha dejado y, estoy segura, continuara aportando múltiples e incontables satisfacciones, sobre todo porque aunque propiamente nunca mencioné la cadena de favores, ésta se fue dando de una manera natural, involucrando a diversas personas, con el trabajo colaborativo y desinteresado de seres humanos que se unen para apoyar al prójimo y hacer de éste mundo, un lugar mejor.
Eslabón 1.2
Mi segunda Cadena, (la cual para mi inició cuando Lemis me hizo el favor de sensibilizarme e invitarme a realizar 3 cadenas de favores), consistió en una serie de acciones para apoyar a una conocida que se encuentra en una situación de violencia doméstica y que hace un tiempo se enteró sobre situaciones extremosamente corruptas por parte de su pareja. Aunque no se limitó a una única acción concreta, ésta serie de hechos tales como llamarle por teléfono todos los días para saber cómo estaba, escucharla cada vez que ella necesitaba compartir algo, llorar, gritar, etc., ocasionó que ella se sintiera acompañada durante este proceso de aceptaciones y desiciones por lo que hace al rededor de dos semanas me agradeció el apoyo que le brindé, pues al inicio de la situación eramos casi unas desconocidas y me ofreció retribuirme en lo que yo le pidiera, por lo que me pareció un momento apropiado para pedirle (sin comentarle que era una "tarea") que ella hiciera algo similiar, ayudando en lo que ella pudiera y con los recursos con los que contaba a quien creyera que lo necesitara y que, cuando lo hiciera, por favor me informara lo sucedido unicamente para saber que ésta cadena continuaba construyendose. Honestamente, pude darme cuenta de que esto la desconcertó, ella no esperaba esta petición, sin embargo accedió gustosamente y dos días después me llamó para decirme que después de pensarlo, había acudido a una casa hogar (La casa de la Mujer) para llevar algunos víveres y ofrecerse como voluntaria apoyando a mujeres que sufren violencia física. Al llegar, le comentó a una de las coordinadoras qué la motivó a acudir, y ésta le respondió que seguramente alguna de las mujeres que se encontraban ahi podria continuar "devolviendo" el favor recibido... Asi que, según parece, la cadena continua construyédose...
Eslabón 1.3
Con respecto a la tercera cadena, ésta si fue una situación muy concreta. Actualmente laboro fuera de Mérida y mi familia tambien radica fuera de la Capital por lo que constantemente viajo de un lugar a otro, al menos 600 kms cada fin de semana. Hace cerca de un mes, al dirigirme un domingo por la mañana a casa de mis Padres, me encontré en el camino con una persona oriunda de la Comunidad en la que viven mis papás. Esta persona es un muchacho con el que no tengo ningun tipo de relación directa pero que si nos conocemos "de cara". A esta persona se le descompusó su vehiculo, un clío dorado y no habia nadie que lo acompañara. Honestamente dudé en pararme, porque aunque sé quién es, no lo conozco y temia que pudiera ser grosero conmigo, pero decidí hacerlo sobre todo porque dificilmente pasaria alguien debido a la poca fluidez de vehiculos que hay en ese tramo, a esa hora, en ese día. Asi que me detuve, respiré y baje a preguntarle si podia ayudarle en algo. Pepe (ése es su nombre) me respondió amablemente que el radiador de su coche se habia descompuesto y que se sobrecalentaba, que le habia sucedido lo mismo unos días antes, por lo que segun entendí, le soldaron el radiador y la persona que lo hizo le ofreció rescatarlo en caso de que el radiador se descompusiera nuevamente. Sin embargo, me dijo que no tenía crédito para llamarle a él o a algun amigo para que le ayudarán. Yo le ofrecí mi celular y con algo de pena, aceptó llamar al mecánico pero éste no contestaba. Después de insistir un rato, logró contactarlo, sin embargo le pidió que estuviera pendiente de su celular porque le llamaría para avisarle si él podría ir personalmente o mandaria a alguien más y para que Pepe lo guiara hacia donde estaba. Pepe le explicó que no le estaba llamando de su celular porque no tenía crédito, que el celular era mio y que aunque el mecánico le marcara, la llamada no entraría ya que él no tenia saldo y se encontraba fuera de Mérida. Yo tenia un compromiso con mis padres (había acordado ir a casa de mis abuelos a comer Pib), por lo que no podia esperar tanto tiempo, asi que decidí dejarle mi celular pidiéndole que lo llevara a mi casa una vez que él estuviera en Ticul. Pepe se sorprendió muchísimo ante tal ofrecimiento, supongo que sobre todo porque no nos conociamos, pero despues de negarse un par de veces, aceptó. Le realicé un croquis de mi casa y me fui, esperando haber tomado una buena decisión. Llegué a la casa, le conté a mis padres y hermano lo sucedido y dos amigos de mi hermano hicieron apuestas sobre si me devolverian o no mi celular. Traté de no pensar en ello y cuatro horas despues, Pepe se presentó a la casa con mi teléfono. Yo no estaba ahí, había salido con una amiga y mis padres no podian localizarme dado que no tenia mi celular, sin embargo como ellos sabian lo sucedido, recibieron el celular, rechazaron el dinero que trató de entregarles Pepe en pago a las llamadas realizadas y les dijo que realmente estaba muy agradecido conmigo porque nunca se imaginó que alguien seria capaz de ayudarle de esa manera sin siquiera conocerlo. Mi padre sabia sobre las intenciones de Lemis de realizar una cadena, asi que le platicó toda la historia y le pidió que él siguiera la cadena y construyera otro eslabon realizandoles la misma petición a quien ayude, Honestamente, no he vuelto a ver a esta persona pero dos dias despues recibí un mensaje a mi celular agradeciendome nuevamente la acción realizada. Le recordé la petición de mi padre y aunque no he tenido noticias al respecto, estoy segura de que en algún momento las recibiré.
Cuando Lemis nos encomendó esta tarea, me pareció maravillosamente motivante. Al tratar de concretarla me pareció dificil encontrar acciones que tuvieran suficiente impacto en las personas como para invitarlas a realizar más favores que permitieran continuar la cadena. Lo anterior se dificultó un poco más ya que, al seguir las indicaciones de mi profesor, éstas acciones no podian ser cosas que cotidianamente haría. Sin embargo, en retrospectiva puedo decir dos cosas: yo NO busque las opciones, las personas o las situaciones. Éstas siempre estuvieron ahi, lo único que hice fue poner más atención y dejar atrás ciertos temores y prejuicios, sólo eso.
Hoy no sé que tan largas y fuertes sean estas cadenas que iniciaron con Lemis, lo que si sé es que en el proceso se han involucrado muchas personas, personas que también estan poniendo más atención a lo que pasa a su alrededor y que con un gran cubo de arena contribuyen a la mejora de la humanidad.
Gracias Lemis!!
Caro.
Eslabón 1.3
Con respecto a la tercera cadena, ésta si fue una situación muy concreta. Actualmente laboro fuera de Mérida y mi familia tambien radica fuera de la Capital por lo que constantemente viajo de un lugar a otro, al menos 600 kms cada fin de semana. Hace cerca de un mes, al dirigirme un domingo por la mañana a casa de mis Padres, me encontré en el camino con una persona oriunda de la Comunidad en la que viven mis papás. Esta persona es un muchacho con el que no tengo ningun tipo de relación directa pero que si nos conocemos "de cara". A esta persona se le descompusó su vehiculo, un clío dorado y no habia nadie que lo acompañara. Honestamente dudé en pararme, porque aunque sé quién es, no lo conozco y temia que pudiera ser grosero conmigo, pero decidí hacerlo sobre todo porque dificilmente pasaria alguien debido a la poca fluidez de vehiculos que hay en ese tramo, a esa hora, en ese día. Asi que me detuve, respiré y baje a preguntarle si podia ayudarle en algo. Pepe (ése es su nombre) me respondió amablemente que el radiador de su coche se habia descompuesto y que se sobrecalentaba, que le habia sucedido lo mismo unos días antes, por lo que segun entendí, le soldaron el radiador y la persona que lo hizo le ofreció rescatarlo en caso de que el radiador se descompusiera nuevamente. Sin embargo, me dijo que no tenía crédito para llamarle a él o a algun amigo para que le ayudarán. Yo le ofrecí mi celular y con algo de pena, aceptó llamar al mecánico pero éste no contestaba. Después de insistir un rato, logró contactarlo, sin embargo le pidió que estuviera pendiente de su celular porque le llamaría para avisarle si él podría ir personalmente o mandaria a alguien más y para que Pepe lo guiara hacia donde estaba. Pepe le explicó que no le estaba llamando de su celular porque no tenía crédito, que el celular era mio y que aunque el mecánico le marcara, la llamada no entraría ya que él no tenia saldo y se encontraba fuera de Mérida. Yo tenia un compromiso con mis padres (había acordado ir a casa de mis abuelos a comer Pib), por lo que no podia esperar tanto tiempo, asi que decidí dejarle mi celular pidiéndole que lo llevara a mi casa una vez que él estuviera en Ticul. Pepe se sorprendió muchísimo ante tal ofrecimiento, supongo que sobre todo porque no nos conociamos, pero despues de negarse un par de veces, aceptó. Le realicé un croquis de mi casa y me fui, esperando haber tomado una buena decisión. Llegué a la casa, le conté a mis padres y hermano lo sucedido y dos amigos de mi hermano hicieron apuestas sobre si me devolverian o no mi celular. Traté de no pensar en ello y cuatro horas despues, Pepe se presentó a la casa con mi teléfono. Yo no estaba ahí, había salido con una amiga y mis padres no podian localizarme dado que no tenia mi celular, sin embargo como ellos sabian lo sucedido, recibieron el celular, rechazaron el dinero que trató de entregarles Pepe en pago a las llamadas realizadas y les dijo que realmente estaba muy agradecido conmigo porque nunca se imaginó que alguien seria capaz de ayudarle de esa manera sin siquiera conocerlo. Mi padre sabia sobre las intenciones de Lemis de realizar una cadena, asi que le platicó toda la historia y le pidió que él siguiera la cadena y construyera otro eslabon realizandoles la misma petición a quien ayude, Honestamente, no he vuelto a ver a esta persona pero dos dias despues recibí un mensaje a mi celular agradeciendome nuevamente la acción realizada. Le recordé la petición de mi padre y aunque no he tenido noticias al respecto, estoy segura de que en algún momento las recibiré.
Cuando Lemis nos encomendó esta tarea, me pareció maravillosamente motivante. Al tratar de concretarla me pareció dificil encontrar acciones que tuvieran suficiente impacto en las personas como para invitarlas a realizar más favores que permitieran continuar la cadena. Lo anterior se dificultó un poco más ya que, al seguir las indicaciones de mi profesor, éstas acciones no podian ser cosas que cotidianamente haría. Sin embargo, en retrospectiva puedo decir dos cosas: yo NO busque las opciones, las personas o las situaciones. Éstas siempre estuvieron ahi, lo único que hice fue poner más atención y dejar atrás ciertos temores y prejuicios, sólo eso.
Hoy no sé que tan largas y fuertes sean estas cadenas que iniciaron con Lemis, lo que si sé es que en el proceso se han involucrado muchas personas, personas que también estan poniendo más atención a lo que pasa a su alrededor y que con un gran cubo de arena contribuyen a la mejora de la humanidad.
Gracias Lemis!!
Caro.




Muchas felicidades Caro. Sinceramente, me siento muy contenta de leer tan agradables noticias, sobretodo porque con estas acciones generas sentimientos positivos en otros seres humanos, y les ayudas a darse cuenta que esta vida puede ser mas agradable si todos nos respetaramos y nos apoyaramos. Estoy segura que esta cadena de favores seguira construyendo, y que traera como consecuencia mas luz y felicidad a la vida de las personas que formen parte de ella. Un abrazo y mucho exito. Monica
ResponderEliminarCon mucho que decir pero con escasas palabras para expresarlo...Felicidades Caro!!comparto la emoción de esta "tarea" :D
ResponderEliminarCon mucho que decir, pero con escasas palabras para expresarlo...Felicidades Caro!!comparto contigo la emoción de esta "tarea" :D
ResponderEliminarMuy interesante Carolina. Creo que ejercer cotidianamente la solidaridad nos ayuda a todos a vivir mejor como individuos y como sociedad. El pago, como lo has descrito, es una calma o alegría espiritual que bien sirve de consuelo en medio de un mundo a menudo escaso de noticias reconfortantes.
ResponderEliminarUn saludo cordial
Juan Carlos
Caro, realmente estoy sorprendida, estoy emocionada hasta las lágrimas, te lo juro, que chido que cada persona iniciara una cadena como la tuya, que chida eres, GRacias!
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