domingo, 16 de enero de 2011

Construcción Social


16 de Enero de 2011

Reflexión basada (entre otras cosas) en el texto:
La construcción social de la realidad de Berge, P. y Luckmann, T., (1966)





En primera instancia y a modo de introducción, quisiera compartir algunas de las ideas principales del texto así como aquellas que, dada mi historia personal, me parecieron significativas y/o con sentido, seguida de cada una de ellas, me gustaría compartir mi reflexión o pensar en torno a ellas y finalmente, terminar con una conclusión general.
Con respecto al texto, llama mi atención que los escritores, uno americano y el otro alemán, elijan no citar a los diversos autores en los que se basan sus argumentos tal como generalmente se hace en los textos de divulgación puesto que uno de los intereses de toda obra es compartir con los demás los preceptos que se plasman en la misma así como los orígenes de dichos preceptos.   Supongo que lo anterior se debe al énfasis en demostrar que el conocimiento se construye en sociedad y que tal como Foucault dijo, “el autor ha muerto”, sin embargo me encuentro en desacuerdo al respecto debido a que considero que siguiendo este camino olvidaríamos no sólo quien escribió o creó “x” o “y” obra, libro o pensamiento, sino también su historia, su contexto, el por qué y el cómo llegó a dicha acción.
Por otra parte, se encuentran las dos premisas fundamentales de la obra: 1) que la realidad se construye socialmente y que, 2) la Sociología del conocimiento debe dedicarse a analizar los procesos por los cuales esto se produce (p. 13). De igual forma, los autores consideran que de las muchas realidades en las que las personas nos encontramos durante nuestra vida, la de la vida cotidiana es la más “real” por ser la que se da por sentado, aquella a la que nos habituamos ya que se da por supuesta sin siquiera cuestionarla.  Lo anterior me hace preguntarme lo siguiente: ¿qué cosas y cómo suceden dichas cosas para que el proceso de habituación se dé de una forma tan natural como para asumirla sin objetarla?  Al respecto, en el libro se menciona que esto se da mediante un proceso de justificación y explicación que a su vez constituyen la legitimación de los constructos sociales.  Estas legitimaciones pueden ser de diversas formas: legitimación incipiente (vocabulario), de proporciones rudimentarias (leyendas, cuentos), de teorías explícitas (reseñas extensas institucionales) y de universos simbólicos.  Ésta última, considerada como la más importante, se construye mediante la interacción y la objetivación social sin embargo, es tan compleja y amplia que las personas podemos ubicarnos dentro de ella aún cuando estamos “solos”, es decir que continuamos construyéndonos y legitimizando los diversos constructos sociales en las interacciones con nosotros mismos. Éste punto me parece muy importante y espero haberlo entendido bien porque me ayuda a responder una duda que se ha presentado en varias ocasiones (y que ayer se repitió en clases): ¿el ser humano puede continuar construyéndose socialmente en soledad?   Siguiendo la misma línea, en alguna parte del texto (que luego, no encontré), los autores comentan que los individuos no nacen como miembros de una sociedad, lo que me hace preguntarme si esto es realmente así, puesto que ligando cultura a sociedad, las personas desde antes de nacer nos vemos influenciadas y en ocasiones determinadas (en muchos aspectos de nuestras vidas) por las creencias de nuestros padres, mismas que son producto de la sociedad en la que se desenvuelven. 
Por otra parte, a lo largo del libro, uno de los aspectos que más sentido me causó fue el de la Interacción cara a cara, considerado como el mejor modelo de interacción social y del cual se derivan los demás (p. 46).  Es de muchos sabido, mas no concientizado que una de las mayores dificultades en las relaciones humanas se producen por una comunicación deficiente o interpretaciones erróneas durante este proceso de comunicación. Sí ésta se da en la comunicación cara a cara en la cual podemos escuchar palabras, observar gestos y transmitir los nuestros, ésta dificultad es potenciada cuando este intercambio de ideas se da mediante el uso de la tecnología como los mensajes escritos vía celular o messenger y las llamadas telefónicas.
Así mismo, me parece interesante la importancia que Berge y Luckmann le dan al lenguaje dentro de la interacción social  para la construcción de la realidad y coincido en pensar que el lenguaje (en todas y cada una de sus modalidades) es el vehículo o medio de locomoción de las ideas, de los pensamientos, de las teorías, de las acciones y por tanto de la sociedad.
            Finalmente, y a modo de conclusión, quisiera terminar con lo siguiente y lo que tal vez sea mi tema a desarrollar en el siguiente trabajo: en el primer capítulo del libro se comenta la siguiente frase “Existo si interactúo socialmente” lo que a mi parecer puede resultar tan determinista como el “cogito, ergo sum” de Descartes.  Creo en la relatividad de las cosas y en que casi todo (o todo) puede ser una herramienta para comprender el mundo de una manera más acertada dependiendo de la situación específica a la que nos refiramos, es por ello que considero que así como el término y significado de “construcción Social” es también un constructo socialmente construido, también podría ser asumido sin cuestionar, sino simplemente por habituación…



Lilia Carolina Torres Báez